CAPÍTULO CUATRO: OTRO QUE SE VA


Los seis magos estaban muy preocupados porque era rarísimo que desaparecieran Julián, Federico, Tomás y Rodrigo. El comandante Jeremy pensó una estrategia para descubrir al responsable de tanto misterio, pero no funcionó. Sacrificó un soldado y ni siquiera pudo ver quien era el enemigo. Jeremy quedó muy mal pensando que por su culpa había desaparecido uno más de ellos. Nadie podía explicarse cómo el cabo Emmanuel se había evaporado delante de sus ojos sin que pudieran hacer algo para impedirlo.

La respuesta la tenía Ruperto, él vio al comandante Jeremy planear el ataque y desde donde estaba hizo desaparecer al soldado.

Una vez en la cárcel, Emmanuel recibió la visita de Ruperto, y éste, con el conjuro TOMANSMU-MUNCURACUA le robó sus poderes dejándolo convertido en un humano común y corriente.

Ruperto, luego de transferirse los poderes del cabo, volvió al cuartel, y junto a Tariana y Mormónico planearon el próximo golpe de efecto.
Ya habían acabado con los cabos, ahora irían por el sargento Luis. Entonces, para sembrar más miedo, mandaron al cuartel mágico una carta escrita con sangre que decía:


“EL PRÓXIMO QUE CAERÁ SERÁ LUIS Y DESPUÉS JOSÉ. JUA JA JA”

Ir Arriba